sábado 2 de agosto de 2008

Mi Cinema Paradiso


No hay nada nuevo en escribir cosas buenas sobre Ennio Morricone. Es sin duda alguna uno de los más brillantes y prolíficos compositores de los Siglos XX y XXI tanto en el terreno de la música profesional de concierto como en la música para cine.

Hoy sin embargo, siento la necesidad de pagar una deuda que tengo pendiente con este gran maestro y dedicar un espacio a escribir un poco sobre una obra en especial que sin duda alguna transformó mi mundo.

Recuerdo que hacia mediados del año 2004 era yo un "mozuelo" enamorado de la música (aún quiero ser un mozuelo y sigo enamorado). Culminando mis estudios universitarios y con una película que necesitaba música(y un "mozuelo" que necesitaba una tesis de grado), me embarqué en la tarea de escribir la última obra de corte académico de una extensión considerable que he escrito hasta el momento.

Altamente influido por la literatura músical del romanticismo y por uno de los grandes capos de la música para cine (el Señor Dios /John/ Williams), mi idea para musicalizar estaba de alguna manera moldeada en torno a la grandilocuencia orquestal. Nada podría superar la acción drámatica de un fortissimo conjunto de metales y percusión. Sin embargo, en ese momento sucedio algo que cambiaría mi panorama musical por completo. Moisés Herrera me hizo un regalo increiblemente valioso, me mostró una pieza que jamás había yo escuchado: Una introducción en piano rubatto ma non troppo seguida de un tema de una ingenuidad inusitada acompañado este por unos arpegios aunque aparentemente secundarios doblaban la melodía en terceras realzando su caracter expresivo; inmediatamente despues el tema se desplazó a las cuerdas estallando suavemente en una serie de giros melódicos que llevan poco a poco a la repeticion de todo el tema pero esta vez con las cuerdas y el piano haciendo tanto melodía como acompañamiento. La discreta inclusión de saxofones se suma a esta bella trama homofónica poco antes de terminar el primer cue.

La emoción que cada nota despertó en mi no tiene comparación. Cada salto tan efectivo melódicamente y tan ingénuo a la vez... podría describir cada moviemiento de la banda sonora de la pelicula "Cinema Paradiso", pero sería una irrespetuosa utopía tratar de plasmar con mis palabras simples la gama de sensaciones tan sutiles y maravillosas que despierta cada parte de esta obra.

De lo que si puedo comentar es de ese encanto que tiene la música de Morricone. puede ser tan pequeña y tan dulce, tan amplia en sus rangos dinámicos y tan modesta en su material melódico. Tan... ...perfecta que por un instante quise que toda la música y todo en mi mundo sonara así.

Si alguien vuelve por acá a leerme le pido encarecidamente que no deje de escuchar este mundo de sonidos, ideas melódicas y armonías fantásticas que presenta el maestro Morricone.

Gracias Moisés por el regalo.

1 comentarios:

Andy dijo...

y yo que soy un pirata ya la estoy bajando:

http://www.taringa.net/posts/musica/1359567/Ennio-Morricone---Cinema-Paradiso-OST.html

y si no me gusta, me debe plata.

mentiras

un abrazo ivancho.